Mi pasión por el seguro de vida comenzó con mi mamá. Cuando la perdí, el dolor fue inmenso, pero gracias a que ella tenía un seguro de vida, no tuve que enfrentar una carga financiera además de la emocional. Su previsión me dio paz, espacio para hacer el duelo y libertad de deudas. Ese regalo inspiró mi misión: ayudar a las familias a asegurar la misma protección, para que ningún ser querido tenga que cargar con la pérdida y la carga financiera al mismo tiempo.
